
De a poco se nos va la Generación Charrúa del '45
Mi evocación de MARIO BENEDETTI.
Hace semanas seguía con atención las noticias sobre el poeta, el escritor, el activista, el ser humano, don Mario Benedetti, aquel nacido en Paso de los Toros, en 1920.
Y ayer, regresando a la ciudad, me enteró de su muerte. ¿Muerte? Como lo he repetido muchas veces, el ser humano deja el plano tridimensional, mas el poeta y su poesía vivirán para siempre.
Creo en la sintonía de las conciencias y mientras pensaba en todo esto, recibo un mensaje de Pedro Crenes Castro, quien ha subido a su blog un texto elegíaco (en palabras de Salvador Medina Barahona), titulado "Mario Benedetti, siempre".
Y así inicio mi evocación. Debo confesar que de Benedetti me aprendí su biografía en la escuela en 1988. Fue al llegar a ciudad de Panamá, proveniente de Santiago mi pueblo natal que vi un libro llamado "La Tregua" que estaba leyendo mi hermano Heansel. Fue ese mi primer encuentro con Mario Benedetti, el novelista, sí, en prosa.
A lo largo de los años '90, me fui agenciando para obtener libros viejos en la Bajada del Ñopo y en los quioscos del puente elevado de la Universidad de Panamá frente al Artes y Oficios, tales como Gracias por el Fuego y Geografías.
Poemas de la oficina llegó a mí casi de contrabando en 1993 y así pude leer Quemar las naves y algunos "Inventarios".
De esa manera acabó un siglo y empezó otro, el poeta siempre vigente y conocí a Graciela Leguizamón en el 2004. Uruguaya como Mario, sembró una vez más esa frase del "Poeta Menor", reiterada admiración al Maestro Charrúa en mi conciencia. Y es que Mario Benedetti hacía una reverencia a aquel "poeta menor", todos nosotros, humildad del poeta verdadero hasta la muerte.
Y es que Mario Benedetti se podía hablar con todo mundo, "literatos" o no literatos. Tu familia lo conoce, tus vecinos, "los peatones" a la manera Sabinesca.
Una vez publiqué sus haikus acá en el blog. Ahora los dejó con el poeta menor.
::::
Poeta Menor
Alguna vez le han dicho
en clave de odio manso
que es / que siempre ha sido
un poeta menor
y de pronto ha notado
que se sentía a gusto
en ese escalafón
en los años de vuelta
es muy gratificante
ser un poeta menor
cuando lee y relee
a sus poetas mayores
y dialoga con ellos
ya no de igual a igual
sino entre dos desiguales
asume sin recelo
la distancia cordial
y también sideral
que lo separa de ellos
lo bueno lo mejor
es que en esa distancia
no circula la envidia
los poetas mayores
son mayores de veras
entre otras razones
porque se los compara
con los poetas menores
su genio es la ventaja
sobre los desvelados
que hacen mala letra
por vocación y a veces
por equivocación
después de todo ¿qué
sería de los poetas
mayores sin los poetas
menores
sin su aliento?
los poetas menores
escriben a menudo
por amor / por temblor
y llaman al pan pan
o viceversa al vino vino
hacen versos a solas
en las terrazas
en los aeropuertos/
construyen sus silencios
en medio del fragor
y llenan de palabras
la cautela
ciertos lectores dicen
que son casi como ellos
(son lectores menores
por supuesto)
unos y otros admiran
a los poetas mayores
y se nutren con citas
de sus obras completas
en los años de vuelta
es muy gratificante
ser un poeta menor
MARIO BENEDETTI
(El olvido está lleno de memoria – Editorial Cal y Canto- Año 1995)
Gracias Maestro!





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