Sunday, July 26, 2009

Sonata a la vida - Albalyra Franco de Linares


Hace poco más o menos 5 años, el nombre de ALBALYRA FRANCO DE LINARES llegó a mí, proveniente de aquellos amigos de los Círculos de Lectura que nos reuníamos en EXEDRA BOOKS, a propósito de la presentación de su primer libro.

Luego DELIA CORTÉS nos recomendó altamente su última obra, en un Café Literario sobre Poesía Femenina Panameña, organizado por LILI MENDOZA y la ASOCIACIÓN DE ESCRITORES DE PANAMÁ, en EXEDRA BOOKS, creo que a finales del año 2008.

Con esos antecedentes en mano, estuvimos en contacto a propósito del CILCA PANAMÁ 2009, en este pasado mes de abril.

Nuestra querida poeta compartió con nosotros en días pasados, a propósito del FORO: CULTURA Y DESAROLLO NACIONAL celebrado en la Biblioteca Nacional y tuvo la gentileza de darnos su libro "Sonata a la vida", el cual he degustado en las últimas semanas, y del que la autora ha tenido la gentileza de autorizarme a reproducir una muestra de sus poemas.

Me ha gustado sobremanera esa obra. Intensa, íntima, con una estética limpia y trascendente. A decir de la Profesora DELIA CORTÉS en el Prólogo:

... la autora nos propone un tomo fortalecido con el cual amplía
la extensión de su universo poético y desarrolla asuntos personales
y sociales, ya sugeridos en sus trabajos anteriores, y sobre los
cuales, en el presente tomo, ahonda y sondea con mayor profundidad
y compromiso, a través del verso...

Les dejo con algunos de esos versos


.:::

La rebaja

Ando por las calles
que pocas veces ando.
Siento un aire de luz
en claro goce,
el arpegio de la brisa
circunda
aglomerados rumbos,
"shopping" anuncian sus rebajas,
el pueblo acude al desembolso.

Entre verdad y engaño
se asoma el tiempo
siempre frágil,
el mensaje
con su aroma sugerente,
cuarenta, cincuenta,
sesenta por ciento de descuento.

Como moscas en maniobras
acuden a la cita.
Van por los ojos de la piel
de los anuncios,
y hay un algo que se esconce,
yo lo sé.
Una trampa entre gigantes naipes
de azar.

Llegan entre ráfagas de voces,
voces que encienden las órbitas
del suspiro.

Saltan de la escasez del pan
al laberinto de las deudas,
como llamado dócil,
como fuego ardiente.

Alcanzan una torre de espinas.
Y allí obtienen la cruz.

¡Viva quemadura en la piel del engaño!
.:::

En el hilo de aguja

Se juega la suerte.
Cosí la tarde
para aprisionar sus dientes.
A ella,
la que muere con la noche
y se propaga día tras día.

La qu einvade
los cuatro puntos cardinales
y rueda
entre clamores y tropiezos.

La Capitana,
la Pastora,
la que da la hora del cansancio.

La cosí para detener
las casillas del diluvio,
ese ruido que atraviesa
su columna vertebral
como tumba abierta al infortunio.

.:::

Sí, cae la lluvia

Allí donde no llega el humor diario.
Gotas sin vida en la aurora,
en la verdad desnuda
de la pálida lumbre,
al asilo de vientos feroces,
huella doliente de sed
en la piel de la calle.

Llanto de espera,
golpe certero
traspasando la carne.

La sed maúlla,
la carne gime,
formas fisuras,
distancias olvidadas.

Como si no pasara nada.

.:::

Este canto

Que desmiente otro canto.
Esta presencia doblada,
caminante de sed,
aliento en los años,
desnudada pluma
ante el cerrojo del tiempo.

Cantos a Siva



Basavanna

97

El amo de la casa, ¿está o no está?
Hierbajos en el umbral,
polvo en la casa:
El amo de la casa, ¿está o no está?

Mentiras en el cuerpo,
lujuria en el corazón:
no, el dueño de la casa no está,
nuestro señor de los Ríos Encontrados.

586

En la casa de un brahmin
donde alimentan el fuego
como a un dios

cuando el fuego se enloquece
y quema la casa

le arrojan
el agua de la zanja
el polvo de la calle,

se golpean el pecho
y llaman a la multitud.

¡Esos hombres olvidan su culto
e increpan al fuego,
Oh señor de los ríos encontrados!

820

Los ricos
levantan templos para Siva.
¿Qué puedo yo,
un pobre hombre,
hacer?

Mis piernas son columnas,
mi cuerpo el santuario,
mi cabeza una cúpula
de oro.

Escucha, Oh señor de los ríos encontrados,
lo inmóvil caerá,
pero el móvil permanecerá por siempre.

.::


Devara Dasimayya
26

Un fuego
en cada acto, mirada y palabra.
Entre hombre y mujer
un fuego.
En el plato de alimento
comido tras larga espera
un fuego.
En la pérdida de ganancia
un fuego.
Y en la infatuación
de acoplarse
un fuego.

Tú nos has dado
cinco fuegos
y nos has llenado la boca de polvo

Oh Ramanatha.

87

A Lo que sea

que hizo de esta tierra
la base,
del mundo de la vida,
del viento el punta,
que dispuso los lotos y la luna,
y qu ecubrió todo con capas
de cielo

con Él mismo adentro,

a ese Misterio,
indiferente a las diferencias,

A Eso ruego,
Oh Ramanatha.

127

El fuego quema
pero no se mueve,

El viento se mueve
pero no quema.

Mientras el fuego no se une al viento
no puede dar ni un paso.

¿Saben los hombres
que lo mismo ocurre
con el saber y el hacer?

.::


Mahadevikayya
75

Tú eres el bosque

tú eres todos los grandes árboles
del bosque

tú eres el pájaro y la bestia
que juguetean
tras cada árbol

Oh señor blanco como el jazmín
colmando y colmando de todo

¿por qué no me muestras
tu rostro?

313

Como un elefante
que ha perdido la manada
capturado de improviso,

recordando sus montañas,
sus Vindhyas,
yo recuerdo.

Un papagayo
encerrado en una jaula
recordando a su compañera,
yo recuerdo.

Oh señor blanco como el jazmín
muéstrame tus caminos.
Llámame: Niña, ven aquí.
ven por aquí.

322

Mi esposo vuelve hoy a casa.
Ponte las mejores ropas, las alhajas.

El Señor, blanco como el jazmín,
llegará en cualquier momento.

Venid, muchachas,
recibidlo en la puerta.

.::

Allama Prabhu
532

Un árbol nacido
en un suelo sin tierra,
¡y mira!
ocho flores
del color del trueno.
Fruto en la rama
madura en la raíz.

Oh Señor de las Cuevas
Sólo es verdaderamente tu hombre
aquel que ha comido
el fruto caído
de la rama
en un lugar
que ningún ojo ha visto nunca:

sólo él,
nadie más.

550

Los poetas del pasado
son los hijos de mis concubinas.
Los poetas por venir
son los hijos de mi compasión.
Los poetas del cielo
son niños en mi cuna.

Visnu y Brahma
son mis parientes inseparables.

tú eres el suegro
y yo el yerno,

Oh Señor de las Cuevas.

775

Un río que fluye
es todo piernas.

Un fuego que arde
es todo bocas.

Una brisa que sopla
es toda manos.

Así, señor de las cuevas,
para tus hombres,
cada miembro es un Símbolo.

Saturday, July 25, 2009

Sören Kierkegaard: o la angustia o el concepto


Que la angustia es el afecto central en torno al cual todo se ordena es algo que interesa a Lacan aclarar cuando en 1970 aborda el reverso del discurso del amo. Es un momento en que la atmósfera que rodea al mundo universitario rezuma existencialismo: el símbolo de la intelectualidad es Sartre, con quien Lacan polemiza. Para éste no se trata de la figura del intelectual de izquierdas erigido en guía y héroe de los 'tiempos modernos', encarnación à la mode del 'alma bella'. Se trata más bien de apuntar a las funciones del amo y el esclavo en tanto determinan la vida contemporánea. A quienes le escuchan en las puertas del Panteón advierte que "el pensamiento existencial no es la única garantía de un recurso al afecto" (Seminario 17, 154). Está también el psicoanálisis.

Lacan insiste además en lo errado del empeño universitario en atribuirle 'un pensamiento' adscrito a una tradición filosófica. Por eso, al interrogársele sobre su aproximación al existencialismo de Kierkegaard, aclara que lo que le interesa es ver por qué un concepto aparece en un momento histórico determinado. No la angustia, sino el concepto de la angustia. Destaca Lacan la audacia del teólogo danés en el Seminario 10 (385), su surgimiento en el límite, cuando se impone al sujeto una elección.

Kierkegaard (1813-1845), es ese escritor del límite que Lacan toma como referencia una y otra vez. En su diario describe la atmósfera (stemning) que envuelve su vida y da a su pensamiento tan particular densidad:

Siento venirme temblores cuando me detengo a pensar cuál ha sido desde mi más tierna infancia el paisaje de fondo de mi vida, la angustia con que mi padre llenaba mi alma y mi propia y terrible melancolía. Me invadía la angustia frente al cristianismo, pero sin embargo, al mismo tiempo me atraía.


La angustia para Kierkegaard, es, en efecto, algo distinto de un concepto. La obra que irónicamente titula El concepto de la angustia está firmada por Vigilius Haufniensis, uno de los múltiples heterónimos tras los que elige ocultarse. Al poner en conjunción los términos "concepto" y "angustia", Kierkegaard lleva a cabo una operación inédita en la historia de la filosofía. Quiere poner de manifiesto que la angustia no tiene su lugar propio en el terreno del concepto, sino que es una nota distintiva del ser humano; no es un "estado de ánimo" pre-conceptual que posteriormente el pensamiento conceptual venga a esclarecer; sino que constituye en sí misma una experiencia decisiva en la vida del hombre. La angustia abre la posibilidad de que su ser se salve o se condene. Por ello, también el subtítulo del libro es un juego irónico: Simple investigación psicológica orientada hacia el problema dogmático del pecado original. Lejos de ser un fenómeno psicológico, la angustia compromete el ser del hombre en su integridad; desborda totalmente los límites de la psicología. Sobre todo en su vertiente patológica. Kierkegaard reconoce en la experiencia de la angustia una posibilidad de franqueamiento, de apertura.

También Lacan, para quien la angustia no es un concepto, sino más bien "lo que viene al lugar de un concepto". La suspensión que precede a un franqueamiento. El efecto sobre el cuerpo y el ánimo del abismo irreconciliable que existe entre lo finito y lo infinito, dirá Kierkegaard. Inminencia de lo real, dirá Lacan, Vivencia de la heterogeneidad radical entre el significante y el objeto. Para el autor danés, desamparo que nos deja suspendidos en la nada, una nada que no es abstracción, sino algo muy concreto que no puede cernirse en la razón unificadora, pues es el resultado del torbellino de existir; un "temple de ánimo", dirá Heidegger, su heredero. La angustia no es, entonces, un mero estado psicológico, ni patológico. Tampoco se corresponde con el miedo, pues su rasgo principal es la indeterminación; frente al miedo en tanto respuesta a una amenaza concreta. No es aniquilación, es hundimiento. Y es en la retroactividad de su contemplación -una vez pasado el afecto-que se revela que el objeto de la angustia no era nada. Aunque esa atmósfera de embarazo y caída es el lugar donde la nada, en tanto presencia pura, viene a revelarse.

Kierkegaard, como Lacan, sabe que no se trata de filosofía, sino de literatura: "La ficción literaria provee de una especie de punto ideal " (Seminario 10, 61). Y la ficción de que se vale aquí Kierkegaard es el mito del pecado original. Las ficciones que envuelven a la doctrina religiosa. Ficciones, escrituras que cumplen para el autor danés una función de sinthome. Sabe que su salvación está en dar envoltura irónica y humor al goce, la duda y la desesperación.

Esa aventura del desamparo queda en su escritura enmarcada en estadios que ha de franquear hasta llegar al estadio religioso, una vez recorrido el estadio de la ignorancia, es decir, de la inocencia y el de la duda, el que hace surgir la angustia en su inminencia (ver Anexo). En ese marco (que recuerda al esquema de que se sirve Lacan en su seminario de La angustia para abordar y descomponer conceptualmente -al modo kierkegaardiano- la inhibición freudiana) vuelca el autor sus pensamientos y tormentos. Cada uno de esos estadios está separado por fronteras bien definidas, tiene su clima propio y sus categorías respectivas. Esas tres esferas de la existencia son la estética, la ética y la religiosa. A éstas corresponden dos confines: la ironía es el confín entre lo estético y lo ético; el humor es el confín entre lo ético y lo religioso. Lacan, por su parte, esquematiza el movimiento que va de la inhibición -y su 'turbación'- al 'impedimento' -que es ya síntoma-, para manifestarse en un tercer momento como 'embarazo', angustia, franqueamiento marcado por la dificultad (ver Séminaire livre X, 22). Dificultad a la que el taciturno danés propone hacer frente, decíamos, mediante el recurso a la ironía y el humor, que 'facilitan' el paso al estadio religioso y sustituyen el deber que domina el estadio ético, por el amor, que para Kierkegaard es amor a Dios (ver Anexo).

En Temor y temblor (1843), escrito un año antes, Kierkegaard dice no ser "en modo alguno un filósofo", sino un mero "escribiente" que "no escribe sistemas ni promesas de sistema". Prefiere recuperar un espacio que antaño había sido el de la filosofía, el de la ironía y el diálogo socráticos, para abrir su discurso a las pasiones y alejarse de la pura abstracción. El título es la metáfora que da nombre a su drama personal que pasa por el sacrificio de su objeto de amor y los desplazamientos a que da lugar: ese arrebato divino al que le transporta el misterio de la feminidad y su particular versión de las relaciones del cuerpo con la muerte.

El lirismo de este poeta de lo religioso es una "dialéctica", arma retórica que le permite polemizar con sus contemporáneos. En O esto o aquello (1843), otra de sus hetoregéneas composiciones, escrita en esos años prolíficos, sostiene que el poeta es "un hombre desgraciado que oculta penas hondas en el corazón, pero cuyos labios están hechos de tal manera que los gemidos y los gritos, al salir de ellos, suenan como una música bella". El estilo como arma capaz de recoger las sacudidas y emociones de la vida, las contradicciones y decepciones que comporta:

Miserable destino! En vano adornas tu arrugado rostro como una vieja ramera, en vano metes ruido con cascabeles de bufón. De cualquier manera me repugnas, porque siempre eres el mismo aplastándonos y reconociéndonos. ¡Venid sueño y muerte! Vosotros no prometéis nada y lo cumplís todo (Diapsálmata, 52).


Se reconoce poeta, aunque la palabra vaya dirigida al Padre: "Soy poeta. Pero fui hecho para la religión mucho antes de llegar a ser poeta." Su relación con Dios se vive, así, en el terreno del absurdo y de la duda. ¿Y si Dios no le está exigiendo que renuncie, tal como él ha decidido, a su amada Regina? ¿Y sí se equivoca? ¿Y si cree que Dios le está diciendo lo que no le dice? Ahí radica la angustia y la incomodidad del estadio religioso. Regina no comprende. La época tampoco y Kierkegaard renuncia a expresarse con claridad.

Es esta posición subjetiva la que le permite pensar, y otorgar el estatuto de categorías al dolor y la tristeza como ejes para pensar el sujeto moderno. Obra la suya que por su carácter abrupto, espontáneo, divagante, tiende a despertar en el lector la necesidad de colaborar con el poeta, ayudarle a reconstruir tanta ruina. Esos "fragmentos" o "migajas", como él las llama, dan la clave de aquello que ha hecho estallar el sistema totalizador hegeliano. O, como dice Lacan, Kierkegaard nos da la verdad de Hegel. En El concepto de la angustia, como en otros textos, propone una "nueva ciencia", una "segunda filosofía", puesto que "no puede darse un sistema de la existencia". ¿Significa esto que un tal sistema no existe? La existencia misma es un sistema -para Dios-, pero no puede serlo para un espíritu existente". Por eso los escritos del padre del existencialismo no hacen de la simple asistematicidad un objetivo, sino que se estructuran con exquisito rigor en torno a ese punto invisible en el que la existencia se postula como existencia ante Dios, sea en la forma de la fe o de la desesperación.

La "filosofía segunda", como muestra en sus Migajas filosóficas es la mera notación o mención "algebraica" de los "postulados" del cristianismo: el pecado, la fe, la conversión, la redención, aquello que la filosofía puede sin duda nombrar, pero que de ningún modo podría explicar o justificar sin incurrir en una desviación irreparable. Volver a trazar los límites de la especulación es su estrategia; evitar, así, un falseamiento, una confusión de lenguas que acabaría por borrar lo que el lenguaje del cristianismo tiene también de "extraño" en relación con el lenguaje de la abstracción..

La ironía Kierkegaardiana establece con el lector un juego retórico- que le lleva al engaño para poner luego en tela de juicio su opinión inicial. Este 'divino burlador' que en España encuentra un lector temprano y atento en Unamuno [ver Del sentimiento trágico de la vida (1924)], introduce un corte que abre el camino a todas la serie de reacciones críticas al proyecto hegeliano. Al tiempo, crea un espacio para el sujeto en tanto límite y en tanto carencia. Lo singular y concreto, la existencia humana, no en su generalidad, sino en la particularidad de cada una. El ser como contingencia y no como momento de una Razón absoluta y universal, al modo hegeliano.

Por eso, independientemente de que Kierkegaard oriente su investigación hacia el complejo problema dogmático del pecado, lo valioso es que nos presenta la angustia metafísica en su vibración vital, marcando la diferencia respecto de otras manifestaciones del afecto, como el miedo o el temor. Quiere saber por qué se origina y cuál es su sentido. El salto que va de la supuesta 'investigación psicológica' al terreno nada contiguo del problema teológico requiere un tratamiento irónico. Y la separación necesaria para expresar la soledad y el terror de un alma cristiana que ha perdido la intercesión de la iglesia y ha de enfrentarse al silencio de Dios. Para este luterano atormentado es fundamental dar un lugar a esa experiencia en el marco de los saberes. Por eso, la tarea emprendida en la "Introducción" a El concepto de la angustia es de orden epistemológico y busca recuperar la autonomía de las ciencias particulares, es decir, despojar a ese Sistema pretendidamente universal de todo su poder.

La estrategia es volver a introducir en ese Sistema Uno la multiplicidad de voces necesarias para asir la más diversa gama de verdades en tanto responden a fenómenos inconmensurables. Para la buena ciencia, cada problema científico ha de encontrar su lugar de tratamiento dentro de un marco que le sea apropiado, que esté en sintonía con la naturaleza del problema, con su stemning, o talante (su particular clima) y el del investigador. El que ciertos objetos de estudio no encuentren "morada" -es el caso que le ocupa, el del pecado- en ninguna ciencia específica, nos indica que hay cuestiones que escapan a todo tratamiento epistémico: El pecado tiene su lugar determinado; o, mejor dicho, no tiene lugar en absoluto y ésta es cabalmente su determinación (37). Hay, en efecto, objetos que ciertas ciencias no pueden alcanzar; dicho de otro modo: no hay ciencia que pueda ser considerada absoluta. El Sistema entonces estalla en diversas particularidades. No es el método en tanto pre-establecido, sino la idea de Schelling, su maestro, de "construcción" y de "intuición". Y ¿qué pensar de la idea aristotélica de una Metafísica o teología como una "filosofía primera" o ciencia "de lo que es en tanto que es"? ¿Tiene sentido como 'totalidad'?

En torno al pecado no hay posibilidad de comunicación científica y universal, ya que él sólo es objeto de la prédica en la cual el individuo habla como individuo al individuo (39). Hablar del pecado implica que el hablante abandone la postura de sujeto neutralizado que toda ciencia demanda para salvar su universalidad. Pero, al mismo tiempo, del pecado no hay decir científico significativo, puesto que en el ámbito de la ciencia se habla del pecado como de una enfermedad, una anormalidad, un veneno y una desarmonía, entonces el concepto correspondiente también queda falseado" [Ibid].

¿Es, así, posible un decir sustancial sobre el pecado? El concepto de la angustia, presenta al pecado como el intersticio secreto e inobservable entre dos instantes claramente diferenciables. El primer instante es el de la más pura inocencia; y el segundo instante es el de la culpa (ver Anexo). El problema del pecado radica en la explicación de cómo la inocencia devino culpa; El intersticio, el secreto, es el ámbito enmudecedor de lo inefable. No hay observación posible del secreto, es un instante de opacidad absoluta que irradia oscuridad:

Así es la angustia el vértigo de la libertad; un vértigo que surge cuando al querer el espíritu poner la síntesis, la libertad echa la vista hacia abajo por los derroteros de su propia posibilidad, agarrándose entonces a la finitud para sostenerse. En este vértigo la libertad cae desmayada. La psicología ya no puede ir más lejos, ni tampoco lo quiere. En ese momento todo ha cambiado, y cuando la libertad se incorpora de nuevo, ve que es culpable. Entre estos dos momentos hay que situar el salto, que ninguna ciencia ha explicado ni puede explicar [88].


En lenguaje kantiano, este secreto es la "cosa en sí" que jamás deviene fenómeno. Kierkegaard le da forma desde el vértigo de una libertad paradójica, perceptible sólo en un límite que el sitúa entre la psicología, la ética y la dogmática, cuyas fronteras él mismo trata de delimitar: la psicología deberá vérselas con la "posibilidad real" del pecado, mientras que la dogmática analizará la "posibilidad ideal" del mismo. Por último, una vez convertido el pecado en realidad será tarea de la ética el "seguirle todos sus pasos" [46].

El pecado de Kierkegaard, su tormento, es la herencia del padre, que su escritura hace migajas. Y la migaja por excelencia es la angustia. Su irónica conceptualización de este afecto central le lleva a analizar la historia de Adán y Eva, el lugar del goce en el mito, para resaltar cómo esta historia de los primeros padres vuelve a jugarse en cada generación. Lo que busca capturar a partir del Génesis nos sumerge en una reflexión compleja en que el goce, la culpa y la angustia se entrelazan. Como recuerda Lacan, para éste, el más agudo de los inquisidores del alma antes que Freud, ya la solución del problema se había centrado alrededor de lo que Freud va a elaborar con todo rigor: la repetición.



Amalia Rodríguez Monroy
Profesora titular de traducción y literatura anglosajona en la Universitat Pompeu Fabra de Barcelona, ha enseñado también en las universidades de Princeton, Nueva York y Autónoma de Barcelona. Conocida traductora de poesía, es autora de La poética del nombre en el registro de la autobiografía (1997) y La huelga de la cultura. Cuatro ensayos de ética y literatura (1998), además de numerosos artículos de teoría de la traducción y teoría de la cultura. En la actualidad prepara una traducción de la poesía de Emily Dickinson.


Referencias bibliográficas:

DEPELSENAIRE, Y. "Las migajas antifilosóficas de Kierkegaard". En Filosofía <>Psicoanálisis. Tres haches, Buenos Aires, 2005, 35-60.
KIERKEGAARD S., Tratado de la desesperación, trad. Liacho, Santiago Rueda, Buenos Aires, 1960.
-------. Diapsalmata. Aguilar, Madrid, 1961.
-------. In vino veritas. La repetición. Guadarrama, Madrid, 1976.
-------. Diario de un seductor. Temor y temblor. Guadarrama, Madrid, 1976.
-------. El concepto de la angustia, trad. D. Gutiérrez Rivero. Guadarrama, Madrid 1984.
LACAN, J. Seminario 17. El reverso del psicoanálisis. Piadós, Barcelona, 1992.
--------. Le seminaire. Livre X. Seuil, París, 2004
Miller, J-A. "Introducción a la lectura del seminario de la angustia". Freudiana, 42, 2005, 7-59.

Monday, July 20, 2009

Alain Badiou - El estatuto filosófico del poema después de Heidegger


Publicado en Ignoria por Patricia Damiano


Cuando Parménides coloca su poema bajo la invocación de la diosa, y cuando lo comienza por la imagen de una cabalgata iniciática, es preciso reconocer lo que no es, que esto no es aún filosofía. Pues toda verdad que acepta su dependencia con relación el relato y con la revelación está aún detenida en el Misterio, por lo cual podemos decir que la filosofía sólo existe al querer desgarrar el velo.

La forma poética en Parménides es esencial, cubre con su autoridad la conservación del discurso en la proximidad de lo sacro. Ahora bien, la filosofía sólo puede comenzar por una desacralización: instaura un régimen del discurso que es su propia y terrena legitimación. La filosofía exige que la autoridad misteriosa y sagrada de la dicción profunda sea interrumpida por la laicidad argumentativa.

Es por esto que Parménides es una suerte de precomienzo de la filosofía: cuando, con respecto a la cuestión del no-ser, bosqueja un razonamiento por el absurdo, este recurso latente a una regla autónoma de consistencia es, en el interior del poema, una interrupción de la colusión que el poema organiza entre la verdad y la autoridad sagrada de la imagen o del relato.

Es esencial ver que el apoyo de esta interrupción no puede ser más que del orden del matema , si se entiende por ello por ello las singularidades discursivas de la matemática. El razonamiento apagógico es sin ninguna duda la matriz más significativa de una argumentación que sólo se sostiene por el imperativo de consistencia, y se revela incompatible con cualquier legitimación por el relato, o por el estatuto (iniciado, sagrado) del tema de la enunciación. El m a t e m a es aquí lo que, haciendo desaparecer al Decidor, ausentando su lugar de toda validación misteriosa, expone la argumentación a la prueba de su autonomía, y entonces al examen crítico, o dialógico, de su pertinencia.

La filosofía comenzó en Grecia porque solamente allí el matema permitió interrumpir el ejercicio sacro de la validación por el relato (el mito, diría Lacoue-Labarthe); Parménides nombra el pre-momento, aún interno al relato sagrado y a su captura poética, de esta interrupción.

Se sabe bien que Platón habla de la reflexión llevada hasta la desconfianza sistemática hacia todo lo que dice un poema. Platón nos propone un análisis completo del gesto de interrupción que constituye la posibilidad de la filosofía:

- En lo que concierne a la captura imitativa del poema, su seducción sin concepto, su legitimación sin idea, es preciso alejarla, desterrarla del espacio en que opera la realeza del filósofo. Es una ruptura dolorosa, interminable (ver el libro X de La república), pero aquí se juega la existencia de la filosofía, no una cuestión de estilo.

El apoyo que la matemática suministra para la desacralización o la despoetización de la verdad, debe ser explícitamente sancionado, pedagógicamente por el lugar crucial de la aritmética y de la geometría en la educación política, ontológicamente por su dignidad inteligible que hace de vestíbulo a los desplazamientos últimos de la dialéctica.

Para Aristóteles, tan poco poético como es posible en la técnica de exposición (Platón en cambio, y lo reconocía, es en todo momento sensible al encanto de lo que excluye), el poema no es más que un objeto particular,propuesto a las disposiciones del Saber, al mismo tiempo que a la matemática le son retirados todos los atributos de la dignidad ontológica que le había acordado Platón. La “poética” de Aristóteles es una disciplina regional de la actividad filosófica. Con Aristóteles, el debate fundador terminó: la filosofía, estabilizada en la conexión de sus partes, no vuelve dramáticamente sobre aquello que la condiciona.

De este modo, desde los griegos, han sido encontrados y nombrados los tres regímenes posibles de relación entre poema .y filosofía.

1) El primero, que llamaremos parmenídeo, organiza la fusión entre la autoridad subjetiva del poema y la validez de los enunciados tenidos por filosóficos. Incluso cuando interrupciones “matematizantes” figuran bajo esta fusión, están subordinadas en definitiva al aura sagrada de la dicción, a su valor “profundo”, a su legitimidad enunciativa. La imagen, el equívoco de la lengua, la metáfora, escoltan y autorizan el decir Verdadero. La autenticidad reside en la carne de la lengua.

2) El segundo, que llamaremos platónico, organiza la distancia entre el poema y la filosofía. El primero se da en la distancia de una fascinación disolvente, de una seducción diagonal a lo Verdadero, la segunda debe excluir aquello de lo que trata, el poema debe llegar a ocupar su lugar. El esfuerzo de desgarramiento del prestigio de la metáfora poética es tal, que exige que se tome apoyo sobre lo que, en la lengua, se le opone, esto es la univocidad literal de la matemática. La filosofía sólo puede establecerse en el juego de contrastes entre el poema y el matema, que son sus condiciones primordiales (el poema, del cual debe interrumpir la autoridad, y el matema, al que debe promover la dignidad). Se puede decir también que la relación platónica con el poema es una relación (negativa) de condición, que implica otras condiciones (el matema, la política, el amor).

3) El tercero, que llamaremos aristotélico, organiza la inclusión del saber del poema en la filosofía, entendida como Saber de los saberes. El poema no es pensado en el drama de su distancia o de su íntima proximidad. Es incluido en la categoría del objeto, en lo que debe ser definido y reflexionado como tal, recortado en la filosofía, una disciplina regional. Esta regionalidad del poema funda lo que será la Estética.

Se podría decir de este modo: las tres relaciones posibles de la filosofía (como pensamiento) con el poema son la rivalidad identificante, la distancia argumentativa, y la regionalidad estética. En el primer caso, la filosofía envidia al poema, en el segundo lo excluye, y en el tercero lo clasifica.

Bajo la perspectiva de esta triple disposición, ¿cuál es la esencia del proceder del pensamiento heideggeriano? Se podría esquematízar en tres componentes:

1) Heidegger estableció legítimamente la función autónoma del pensamiento en el poema. O más precisamente, buscó determinar el lugar - lugar en sí mismo retirado, o indescubrible de donde percibir la comunidad de destino entre las concepciones del pensador y el decir del poeta. Se puede decir que este trazado de una comunidad de destino se opone sobre todo al tercer tipo de relación, aquel que es subsumido por una estética de la inclusión. Heidegger sustrajo el poema al saber filosófico, para llevarlo a la verdad. De este modo, fundó una crítica radical de toda estética, de toda determinación filosófica regional del poema. Esta fundación es adquirida como un trazo perteneciente a la modernidad (su carácter no aristotélico).

2) Heidegger mostró los límites de una relación de condición que sólo iluminaría la separación del poema y del argumento filosófico. En delicados análisis particulares, estableció que sobre un largo período, a partir de Hölderlin, el poema es el relevo de la filosofía en temas esenciales, principalmente porque la filosofía durante todo este período permanece cautiva ya de la ciencia (positivismo), ya de la política (marxismo). Está capturada tal como decíamos que en Parménides permanece cautiva del poema: no dispone, en relación con las condiciones particulares de su existencia, de un juego suficiente para establecer su propia ley. He propuesto llamar a esta época “la edad de los poetas”. Decimos que al investigar esta edad por medios filosóficos inéditos, Heidegger mostró que no era siempre posible ni justo establecer la distancia al poema por el procedimiento platónico del destierro. La filosofía está obligada a veces a exponerse al poema de un modo más peligroso: debe pensar por su propia cuenta las operaciones por las cuales el poema toma conocimiento de una verdad del Tiempo (para el período considerado, la principal verdad puesta en juego es la destitución de la categoría de objetividad como forma obligada de la presentación ontológica. De ahí el carácter poéticamente crucial del tema de la Presencia, que aparece por ejemplo en Mallarmé, bajo su forma invertida: el aislamiento o la sustracción).

3) Desgraciadamente, en su montaje historial, y más particularmente en su evaluación del origen griego de la filosofía, Heidegger no pudo, al no valorar el carácter originario del recurso al matema, más que volver sobre el juicio de interrupción, y restaurar, bajo nombres filosóficos sutiles y variados, la autoridad sagrada de la dicción poética, y la idea de que la autenticidad se da en la carne de la lengua. Existe una profunda unidad entre, por una parte, el recurso a Parménides y Heráclito considerados en tanto que recorte de un sitio anterior al olvido de la eclosión del Ser y, de otra parte, el penoso y falaz recurso a lo sagrado en los más controvertidos análisis de poemas, especialmente los análisis de Trakl. La incomprensión heideggeriana de la verdadera naturaleza del gesto platónico, que se basa fundamentalmente en la incomprensión del sentido matemático de la Idea (que es precisamente lo que, desnaturalizándola, la expone en la retirada del Ser), implica que en lugar de la invención de una cuarta relación entre filosofía y poema, ni fusional, ni distanciada, ni estética, Heidegger profetiza en vano una reactivación de lo Sagrado en el apareamiento indescifrable del decir de los poetas y del pensar de los pensadores.

Se retendrá de Heidegger la devaluación de toda estética filosófica y la limitación crítica de los efectos del procedimiento de exclusión platónico. Se contestará en cambio que se equivoca cuando, bajo las condiciones que serían las del fin de la filosofía, sutura este fin a la autoridad sin argumento del poema. La filosofía continúa, a pesar que los positivismos están agotados y los marxismos exangües, pero también a pesar que la poesía, en su fuerza contemporánea, nos ordena liberarla de toda rivalidad identificante con la filosofía. Pues esta pareja del decir y del pensar es en efecto aquella, olvidadiza de la sustracción ontológica que inscribe inauguralmente el matema, que forma la predicación del fin de la filosofía y el mito romántico de la autenticidad.

Cuando la filosofía continúa, libera el poema; el poema como operación singular de la verdad. ¿Qué será el poema después de Heidegger, el poema después de la edad de los poetas, el poema post-romántico? Los poetas nos lo dirán, lo hemos dicho, pues desanudar filosofía y poesía, salir de Heidegger sin recaer en la estética, es también pensar de otro modo la procedencia del poema, pensarlo en su distancia operatoria, ,y no en su mito.

Dos indicaciones solamente:

1) Cuando Mallarmé escribe: “El momento de la Noción de un objeto es entonces el momento de la reflexión de su presente puro en sí mismo o su pureza presente”, ¿qué programa traza para el poema, si éste se encuentra vinculado a la producción de la Noción? Se tratará de determinar por cuáles operaciones internas a la lengua se puede hacer surgir una “pureza presente”, sea la separación, el aislamiento, la frialdad, de aquello que sólo está presente si no tiene ningún vínculo presentificante con la realidad. Se podría sostener que la poesía es el pensamiento de la presencia del presente. Y que precisamente por esto no rivaliza en ningún modo con la filosofía, la cual tiene por tarea la composicionalidad del Tiempo, y no la pura presencia. Sólo el poema acumulará los medios para pensar fuera de lugar o más allá de todo lugar, “sobre alguna superficie vacante y superior”, el presente no se deja reducir a su realidad, pero convoca la eternidad de su presencia: “Una constelación, fría de olvido y de desuso”. Presencia que, lejos de contradecir al matema, implica también “el único número que no puede ser otro”.

2) Cuando Celan nos dice:

Wurfscheibe, mit Vorgesichten besternt, wirf dich
aus dir hinaus


lo que podría ser traducido como:


Disco, constelado de previsiones, lánzate
fuera de ti


¿Qué es lo íntimo de esta intimación? Se lo puede comprender así: cuando la situación está saturada por su propia norma, cuando el cálculo es inscrito sin descanso, cuando no hay vacío entre saber .y prever, entonces es preciso poéticamente estar listo a salir fuera de sí mismo. Pues la nominación de un acontecimiento, en el sentido que hablo, suplementación indecidible, debe ser nombrada para advenir a un ser-fiel, esto es a una verdad; esta nominación es siempre poética. Para nombrar un suplemento, un azar, un incalculable, es preciso apoyarse en el vacío del sentido, en la ausencia de las significaciones establecidas, con peligro de la lengua. Es necesario entonces poetizar, y el nombre poético del acontecimiento es lo que nos lanza fuera de nosotros mismos, a través del cerco en llamas de las previsiones.

El poema liberado de la poetización filosófica. Sin duda siempre ha habido estos dos pensamientos, estas dos donaciones: la presencia del presente en el traspasamiento de las realidades, el nombre del acontecimiento en el salto de los intereses calculables.



Trad.: Carlos Torres
Publicado en Penser après Heidegger
Paris, L'Harmant, 1992

Ruinas y después


Reparito, 18/02/2009

Ruinas y después...

Es la tierra que se mueve y vaya cómo lo hace. Napas que lloran, terremotos cansados de dormir y ella ahí.

- ¡ Un mar de lágrimas ! - paradójicamente, la naturaleza ahogada de emoción es quien observa y comenta en voz alta.

Cada grieta inventada no es una cicatriz que espera ser curada de tamaño desgarro, es el progreso ambicionado en clave 'destrucción' y que no conoce de reparaciones, anque las intuya. Ayer, hoy y los días por venir nos mostrarán más riqueza de esa que es pobre, la que escasea para los muy muchos. Otra vez el torrente de agua dulce que había estado, pero escondido, nos hace leer en su oleaje que "el agua entre el escombro y la angustia" será para aquéllos canoeros conocedores de remar contra la multitudinaria corriente, como jinetes en crepúsculos de montañas que se sacuden para no desistir de la reparación que está por venir. Cuando la lluvia es gota que hace nacer lo nuevo y la nube de terremoto es otro continente, el paso en la tierra firme es encuentro de huellas que viajan... para seguir encendiendo.

© 2009, Mauricio d' Amico
Olavarría, Provincia de Buenos Aires, Argentina.

Sunday, July 12, 2009

En pos de una Política Cultural en este Istmo


Y llegó el día.

Desde temprano, llegó la gente: Artistas, gestores, íntelectuales, periodistas, ciudadanos.

La Sala de Uso Común de la Biblioteca Nacional se quedó chica. La convocatoria, el interés, la participación ciudadana excedió las expectativas.

- Yo intuía que algo así iba a pasar -

Mario García Hudson abrió trocha, mostrando un marco sobre el cual confluir en la discusión. Rodrigo Noriega y Alexandra Schjelderup fueron puntuales en establecer la importancia de la cultura y porqué debe ser tratada como un Tema de Estado.


Danilo Pérez y Olga Sinclair, desde el lado de los creadores, de una forma apasionada y constructivo ejercieron la defensa de las artes.


El moderador, José Luis Rodríguez Pittí, mostró las diferencias entre crecimiento económico a secas y desarrollo humano. El uno sin atender a la cultura, el otro íntimamente ligado al tema (cultura).

Tenemos una Directora del INAC, María Eugenia Herrera de Victoria, quien es artista y ha sido gestora cultural. Hay una luz al final del túnel. Ha sido de vital importancia la convocatoria de esta actividad.

El público, apasionado, preocupado, pudo verter sus conceptos, preguntas. El tiempo al igual que el espacio, se quedó corto. En lo personal, lamento que no todos pudieron participar.

¿Qué sigue ahora? Una hoja de ruta con metas específicas.

Tenemos pendiente sentar las bases de una POLÍTICA CULTURAL NACIONAL.

Será un proceso para nada fácil, nos daremos cuenta quién está interesado realmente y quién está por poses, protagonismo o intereses ocultos.

Ya tenemos algunos estudios y documentos, para revisar y discutir por el bien del país.

Nos mantenemos en sintonía

(c) Fotos ROLANDO DE SEDAS
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He aquí una muestra de la cobertura de los medios:

http://www.critica.com.pa/archivo/07102009/comunidad.html

http://mensual.prensa.com/mensual/contenido/2009/07/10/hoy/vivir/1848306.asp

http://www.que.es/ultimas-noticias/espana/200907100213-artistas-panamenos-critican-posible-fusion.html

http://www.laestrella.com.pa/mensual/2009/07/10/contenido/120836.asp#

http://www.google.com/hostednews/afp/article/ALeqM5iJk0gybf4mYYpw-JIiYEOehejp5A

http://www.laestrella.com.pa/mensual/2009/07/11/contenido/120896.asp

(algunas) Noticias de Julio


La empresa 9 Signos Grupo Editorial estará ofreciendo próximamente un interesante Seminario-taller de Novela, impartido por el destacado escritor panameño Ariel Barría Alvarado.

Este Seminario-taller de Novela se impartirá durante cuatro sábados consecutivos, de 9:00 a.m a 3:00 p.m., en el salón de arriba del Restaurante Rinos (Avenida Federico Boyd), los días 29 de agosto; 5, 12 y 19 de septiembre de 2009. El costo es de B/ 150.00, lo cual incluye almuerzo y coffee break en cada sesión. Habrá una parte teórica, y otra de producción y discusión de textos escritos por los participantes. El cupo es limitado.

Para mayor información, escribir a la siguiente dirección electrónica: henryjaramillolevi@gmail.com
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El nuevo libro de Francisco Moreno Mejías (Paco Moreno) titulado Un puñado de ocurrencias será presentado en la librería Exedra Books a las 7:00 p. m. en el café literario del lunes 20 de julio.

Paco Moreno también publicó a finales del año pasado la novela La piedra de Rosita.
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Diálogo y presentación de la novela: ¿DE QUÉ MUNDO VIENES? de Luis Pulido Ritter. Participantes en la mesa: Emma Gómez, ensayista y profesora universitaria; Ebrahim Asvat. Empresario, periodista y director del Siglo; Aristides Martínez Ortega. Escritor y profesor universitario. Lugar: Exedra Books, Fecha: 29 de Julio, Hora: 7: p.m.

Blanca Varela (1926-2009)


Sí, también BLANCA se nos fue este año. Fue la primera. Luego se le han unido IDEA VILARIÑO, MARIO BENEDETTI y JORGE ADOUM.

La poeta peruana nació en Lima en 1926.

Muy joven ingresó a la Universidad de San Marcos para estudiar Letras y Educación trabando amistad con importantes intelectuales de la época. En 1949 se radicó en Paris donde conoció a Octavio Paz quien fue determinante en su carrera literaria, conectándola además al círculo de intelectuales latinoamericanos y españoles radicados en Francia.

Posteriormente vivió en Florencia y Washington donde se dedicó a hacer traducciones y eventuales trabajos periodísticos.

En 1959 publicó su primer libro, «Ese puerto existe», en 1963 «Luz de día» y en 1971«Valses y otras confesiones». Más tarde, en 1978, realizó la primera recopilación fundamental de su escritura en «Canto villano». Finalmente apareció su antología de 1949 a 1998 con el título «Como Dios en la nada».

Obtuvo el Premio Octavio Paz de Poesía y Ensayo en el año 2001, el Premio Ciudad de Granada 2006 y los premios García Lorca y Reina Sofía de Poesía Iberoamericana en 2007.

Fallece en la ciudad de Lima en marzo de 2009.

He aquí nuestro humilde homenaje a BLANCA
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A Media Voz

la lentitud es belleza
copio estas líneas ajenas
respiro
acepto la luz
bajo el aire ralo de noviembre
bajo la hierba
sin color
bajo el cielo cascado
y gris
acepto el duelo y la fiesta
no he llegado
no llegaré jamás
en el centro de todo
esta el poema intacto
sol ineludible
noche sin volver la cabeza
merodeo su luz
su sombra animal
de palabras
husmeo su esplendor
su huella
sus restos
todo para decir
que alguna vez
estuve atenta
desarmada

sola casi
en la muerte
casi en el fuego


Fútbol

juega con la tierra
como con una pelota

báilala
estréllala
reviéntala

no es sino eso la tierra
tú en el jardín
mi guardavalla mi espantapájaros
mi atila mi niño

la tierra entre tus pies
gira como nunca
prodigiosamente bella

Strip-tease

Quítate el sombrero
si lo tienes
quítate el pelo
que te abandona
quítate la piel
las tripas los ojos
y ponte un alma
si la encuentras

Visitación

Dejé al demonio encerrado
en un cajón
en su pequeño lecho de crespón

afuera el ángel vuela
toca la puerta
espera

en una mano la rima
como una lágrima
en la otra el silencio
como una espada

échame de mi cuerpo
son las doce
sin sol ni estrellas

FIN - Belén Vecchi


Ayer escuchaba HEITOR VILLA-LOBOS. Sí, una de sus "Bachianas Brasileiras" se asía en lo profundo de mi alma. En ello, recibo el correo de mi dilecto JUAN CARLOS VECCHI, y clavo mis ojos en los versos de la BELU. Un abrazo de estas letras con las notas de HEITOR generaron una chispa, y a continuación el link a la "Bachiana Brasileira" y los versos de la VECCHI.

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Fin

Que se enciendan antiguos fulgores
de azules ruinas hablo
Que se desprendan huesos de la luna
de quebradas y rupturas escribo
Que el viento nunca escape o muera

Espero
que el sol gire hasta enloquecer
hacia otras órbitas
que las galaxias bailen
eufóricas caóticas
que lo tácito sea gritado
y la voz se amplifique

Así las aves
trascenderán épocas
eras

Será blanco el instante
el espejo inmortal.

© 2009, Belén Vecchi
Olavarría, Provincia de Buenos Aires, Argentina.

Sunday, July 05, 2009

¿Qué es el Foro?


y QUE NO ES -


Muchas tertulias de café de por medio, ya sea en EXEDRA o en LA NOVENA, o en cualquier otro lugar que se prestase a nuestras inquietudes, tomó para dar forma a esas ideas, de tratar a la CULTURA como Tema de Estado.
Es cierto, mucho influyeron aquellos conversatorios dentro del PUNTO DE CONVERGENCIA que llevamos a cabo en el Restaurante LA NOVENA.

De esa forma, poco más o menos alrededor de abril-mayo de 2008, llevamos el asunto a la "facebook-esfera", con el Grupo "Panamá, elecciones y política". Una campaña larga, infame y con pocas propuestas y mucho ataque, hicimos de nuestro lema:

Si la educación es un asunto de importancia nacional, la cultura lo es más. Cultura que empieza humildemente en lo más popular hasta llegar a las formas más elevadas de arte: es lo que nos distingue como pueblo, como grupo humano, lo que nos une, lo que nos impulsa a seguir y buscar cumplir metas como nación.

Con educación, pero sin cultura, jamás podremos aspirar a ese pensamiento a largo plazo, cohesivo, global en el estado, que define a los países del primer mundo, esa búsqueda del beneficio colectivo, del bien para la nación entera. Siempre el dinero, los negocios, la gente y el arte pasarán por Panamá, pero no los haremos nuestros, como ha ocurrido siempre, a menos que nos hagamos poderosos culturalmente. A menos que pensemos como país culturalmente bien definido.

¿Qué piensan los políticos de todo esto? ¿Seguirán promoviendo los negocios pasajeros y no las empresas a largo plazo? ¿Seguirán pensando en términos de lo inmediato y no planeando para el futuro? Debemos exigirles que se detengan un rato y piensen en la música, en el arte, en la literatura, en las ciencias y en todas las manifestaciones humanas que se cuecen, que palpitan vivas en Panamá. Debemos exigirles que piensen en un proyecto de nación y no sólo en los negocios.


El esfuerzo siguió y a cad a político que se acercaba a nosotros pidiendo amistad vía "facebook", se le preguntaba "En su plan de gobierno, ¿qué planes tienen con la cultura, el arte, la ciencia?"

Recuerdo que sólo 3 políticos contestaron: JUAN CARLOS NAVARRO, MIGUEL ANTONIO BERNAL y JOSÉ ISABEL BLANDÓN.

Así las cosas, y tras ver el triste espectáculo de las elecciones primarias y el circo electoral, a nivel nacional, publicamos la CARTA ABIERTA AL NUEVO PRESIDENTE O PRESIDENTA DE PANAMÁ - PERIODO 2009-2014 donde le pedíamos a quien resultase electo(a):

Señor(a) Presidente(a), su gobierno debe empezar con una política cultural de desarrollo coherente y efectiva, científica e inteligente. Panamá se lo exige.


En esa reunión previa a las elecciones, aun en el mes de abril de este año, delineamos los foros, que se deberían llevar a cabo entre junio y julio de 2009, el primero y al menos dos más, antes de que acabase este año.

¿El Tema? Educar a todos sobre la importancia de tratar a la cultura como tema de Estado. Algo en lo que debemos trabajar a largo plazo y con participación de todos.

El tema de la fusión INAC-IPAT NO ES EL OBJETIVO de este foro, salvo en el contexto del desarrollo nacional.

Lo principal es tratar a la cultura como tema de Estado, lo demás es accesorio.

Las declaraciones del señor Presidente, el 22 de junio, que dieron como resultado la carta abierta de CARLOS FONG, no fueron la causa del Foro, éste YA ESTABA PLANIFICADO.

A veces es difícil evitar el agite del morbo. Pero de eso es que se trata el FORO.

DE QUÉ NO TRATA EL FORO:

- No es una plataforma política partidista para nadie.
- No es para tratar la fusión del INAC-IPAT. Eso sería un parche.
- No es un cabildo abierto para intereses particulares.
- No es una tribuna de ataques, sino de propuestas.

Entrevista dada a LA PRENSA sobre la fusión del INAC en el IPAT


EDILBERTO GONZÁLEZ TREJOS

Y publicada en el Suplemento Cultural MOSAICO de LA PRENSA por el periodista Daniel Domínguez, hoy 5 de julio de 2009.

1. ¿Qué piensas de unir el Ipat con el Inac?

Más que la unión de la AUTORIDAD DE TURISMO DE PANAMÁ (ATP) con el INAC, circula hace tiempo una "bola" de que se va a subordinar el INAC a la ATP, lo que tomó fuerza ante las declaraciones del señor Presidente Electo, RICARDO MARTINELLI el pasado domingo.
Tal subordinación no beneficia a la cultura panameña ni tiene un sustento de peso, debido a que:
- La cultura abarca la totalidad de las manifestaciones e identidades que convergen en Panamá
- El turismo es algo muy específico, dentro del cual hay muchas categorías: turismo ecológico, turismo de salud, turismo de compras, etc. No por ello se subordina el ANAM, el Ministerio de Salud, etc., a la ATP.
- La vorágine del lucro desmedido puede desvirtuar las identidades y la cultura, y cito como ejemplo, lo que ha sucedido en Isla Colón, Bocas del Toro, donde ha habido mucho turismo, poco control y celo por mantener nuestras identidades, y como resultado, se come ahora mucha comida chatarra, y casi no te pueden ofrecer un "rondón".
- El INAC ya tiene funciones específicas que viene cumpliendo, a saber: - La Administración de varios Teatros, - Los sitios que representan el Patrimonio Nacional (tangible), - así como el Patrimonio Nacional intangible, - El Ballet Nacional, - La Orquesta Sinfónica Nacional, - Los Concursos Literarios, de Pintura, etc. , y en el caso de una subordinación (se fusiona) a la ATP, estas funciones se contradirían a aquellas de la ATP.

2. ¿Qué solución distinta a esta propondrías?


En primer lugar hay que determinar "solución a qué".

Si no se sabe qué se va a solucionar, mal se puede hallar un remedio.

Para diagnosticar un problema, una patología, se requiere un estudio concienzudo, profundo, no decisiones tomadas a la ligera, al calor del momento.

En ese sentido, hace más de un año venimos propugnando varios artistas, gestores culturales e intelectuales panameños, que se trate a la Cultura como Tema de Estado, que se implemente una Política Cultural coherente, con metas a corto, mediano y largo plazo, medible, con rendición de cuentas y resultados.

Entiendo que ya existen estudios y propuestas, que deben continuarse, basados en puntos adicionales como:

- La dotación al INAC de más recursos, funciones y agilizar su estructura y trámites burocráticos.
- Renovación y capacitación del personal (como en SENACYT). Se necesita formación de gestores culturales idóneos.
- Para al final, implementar una Ley que cree un Ministerio de Cultura.



3. ¿Por qué la cultura no es un tema de Estado en Panamá?

Porque históricamente tenemos una cultura inmediatista, porteña, de tránsito, de hacer negocios a corto plazo, y fallamos con propósitos a largo plazo, que "echen raíces".
Porque no se ha entendido el valor de las identidades que nos enriquecen, que nos hacen únicos: Por ello tenemos un país con una baja auto-estima, donde se abrazan modelos importados y se desdeña lo generado en el país.
Porque a lo largo de los años se ha malentendido la cultura como el "divertimento" de las élites, no como la suma de las creaciones de todos los grupos humanos en nuestro cuadrante geográfico en el devenir histórico nacional. En este sentido, cultura es algo vivo y dinámico, genera ingresos, se puede medir, y está vivo.
Por esa "anti-cultura" no se trata a la cultura como tema de Estado en Panamá.

Hasta siempre, Jorge Adoum


Este año se nos han adelantado varios poetas octogenarios de Suramérica, BLANCA VARELA, IDEA VILARIÑO, MARIO BENEDETTI. Ayer se nos fue JORGE ADOUM, poeta ecuatoriano nacido en Ambato, en 1926.

Laureado por su novela de 1976 "Entre Marx y una mujer desnuda", fue sepultado en una vasija de barro, al lado del pintor OSWALDO GAUAYASAMÍN.

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He aquí una muestra de su poesía
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SURREALISMO AL AIRE LIBRE

El insólito encuentro de una máquina de coser
y un paraguas en un mesa de operaciones

o relojes con ojos.
De modo que pensabais
que había que inventar los increíbles.
Pero, entonces, ¿no habéis estado
en mi país, en mis países, nunca supisteis
lo que pasa en su paisaje de colores
en cólera, por ejemplo una bota
con espuela y un sombrero de cura
encima de un cadáver, de un indio
por más señas, como si no bastaran
los piojos de su historia, cuentas
de avemarías? Oh loca simetría de uniformes
en la humilde dictadura del difunto,
y es tan sabido el cada día americano
que también lo morimos de memoria,
y es tan igual a la vejez el hambre
cuando empieza por adentro a desvestirnos,
y están los dientes importantes que nos muerden
la tierra, y la Virgen con gorra y con polainas.

Eso es así, es así, es así más que qué, más
Américas en las bodegas del olvido, más
eco regresando a la puerta del grito,
buscándose la culpa como una culebra.
Qué sabíais, entonces, si no estas estampas,
si no esta atroz baraja del delito,
ni cómo inventaríais nada igual a ese
muerto que murió sin decir nada, llorándose
los gusanos que le quedaban desde
cuando le dejaron un rato sin matarle.
Pero esto no es pintura ni palabra
lograda: sucede, nada más, después
de misa, después de la independencia y otras
tonadas de larga duración. Pero la sangre,
no el llanto, tiene ahora la palabra
y ha de reír mejor al último de tanto.

De “Yo me fui con tu nombre por la tierra” 1964
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PONT ST.-MICHEL

los jóvenes han invadido la tierra por parejas
un pescado abrazado a otro pescado
y en todos los rincones del desierto
el doble animal el montón único
ciegos que se reconocen oliéndose la oreja
o sordos que se oyen con la lengua

en esta fría devoración quién de los dos es ella
quién pondrá entre los dos una guitarra
quién envidioso los separará con una espada
o les dará colérico noticias de la guerra

De “Yo me fui con tu nombre por la tierra” 1964
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EL PERSEGUIDO

¿Es posible que esto sea toda
la historia, solo un día? ¿Una noticia
de ayer, perdida en la penúltima
página, la cotización caída ?

Te cobran por la fuerza, los arriendos
vencidos de la tierra, te cobran por las cosas
que tu lámpara hizo agonizar a puro nimbo
y por el corazón y sus jóvenes bestias
que pacen suspirando:
la pólvora, tu amante,
se sacude las manos: “asunto concluido”.

Ya eres el que ibas a ser, el mismo polvo
del que algo te aliviaba tu cepillo de ropa.
Cumpliré tus encargos, sigo siendo
el que eras. Ave de paso. Animal profético.

Salud, ángel de paso, irremediablemente intacto.

De “Los cuadernos de la tierra” (IV) 1952 - 1962