
Breves apostillas para ti, joven artista.
Inspiradas en Emmet Fox, Milan Kundera, Umberto Eco y Meditaciones Ignacianas
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Nada reemplazará jamás al talento, pero sin disciplina y formación, las posibilidades de crear con permanencia en el tiempo, se reducen.
En este sentido, muchos jóvenes sensibles, con alma de artistas, la gran mayoría con talento, emprenden el camino de la FORMACIÓN.
Así, se "inician" en el ambiente artístico, y contactan a maestros y Maestros. La admiración hace surgir una peligrosa tendencia a endiosar a estos mentores, artistas y doctos que han trillado el sendero con anterioridad.
Hay 2 grandes errores en esto:
- Endiosar, ya que te vuelves manipulable y al descubrir la humanidad, la "no deidad" del maestro, sobreviene la decepción.
- Demonizar, provoca el prejuicio, y te puedes perder de conocer cualidades interesantes.
La gente es. Punto.
Ahora, ¿qué te quiero decir? La Verdadera Búsqueda te debe llevar a desarrollar tu propia voz, no a ser el eco de alguien más.
Estas son características de un pseudo-maestro que no busca tu desarrollo, a saber:
1. Si te orienta a su propia personalidad.
2. Si reclama para sí cualidades que ningún otro tiene, de manera permanente.
3. Si dice que no puedes aprender "el arte" tan bien con nadie más, sólo con él.
4. Que sólo él - o su organización - saben hacer las cosas bien.
- En fin, si busca el monopolio de la razón y la verdad para sí -
No importa cuántas credenciales, títulos, cuan grueso o extenso sea su currículum, se trata de un pseudo - maestro.
Por el contrario, si te dice:
1. Que alejes tu atención de él, que busques tu propia voz.
2. Que busques libros, referencias, distintos maestros.
3. Que todos los recursos son MEDIOS, no el FIN. Que el fin reside en tu sensibilidad y criterio.
Entonces, aunque parezca más "humilde", este te está guiando a lo único que importa: A QUE SEAS TÚ MISMO, Un Creador Libre.
La obra debe hablar por sí misma y además el Verdadero Maestro sabe que su obra y su enseñanza (su ejemplo) hablan por sí mismos, no necesitan mayor "cacareo", el resto es inseguridad que el pupilo lo supere.
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Edilberto González Trejos
16 de febrero de 2010
Cierto.
ResponderEliminarJusto, necesario.
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